Mi ídolo. El único al que he seguido desde siempre. Del que tengo miles de fotos en un album gigante, camisetas y mi pieza empapelada de posters.
El que me ha hecho sentir que el amor platónico existe. Que esto de ser "fanático", es real. Lo amo, es el más grande, es parte importante en mi vida, en mi niñez, en mi adolescencia, en mi adultez. Hoy, 02 de junio de 2009 quedará plasmado en mi mente y en mi corazón. Porque fue una noche muy emotiva, donde el Estadio Nacional se repletó de gente. No cabía ni un alma en el recinto ñuñoíno. Una respuesta más que conmovedora de los hinchas del "Matador". Al término de la celebración, nadie se movía de sus asientos. Maravillosa despedida. Hermosisimo todo. La conclusión de un período de admiración y locura, por un grande, por mi adorado número 11.


















