Anoche soné con T.S. No recuerdo que. El pecado se quiere apoderar de mi cuerpo otra vez. La tentación aún vive. Por más que lo intento siempre regresa. Siempre está presente. Lo único que hacen esos pensamientos es cagarme la psiquis y desear con ansias el momento del encuentro; del tocar, del sentir, del besar. No sé que piensa y siente, si lo que escribe es verdad o no. Solo se que lo que escribe me enternece día a día, a pesar de mi desaparición escribe que me ama y me dedica canciones y poemas. Su paciencia es inalcanzable para mi, aunque a veces mis inseguridades me hacen dudar de sus sentimientos.
Es obvio que por mientras debe hacer su vida, estar con otras personas, gente sin rollos, sin trancas que le entreguen lo que yo aún no estoy preparada para darle. Es increíble lo que significa para mi, lo bien que me hizo en algunos pasajes de mi existencia, su apoyo incondicional en estos dos años que nos conocemos. Sé que soy importante en su vida, tanto como lo es para mí, pero sé (como escribí por ahí) que aunque sienta muchas cosas por mí, no me necesita tanto como yo.

