Redonda bola de pelos,
que con tus ojos me quemas.
Te acercas a mi con incredulidad.
Fiera hermosa, te amo con toda mi alma.
Me ronronea en el cuello y rasguña mi polerón.
Supongo que eso lo haces porque me quieres,
O por lo menos, eso quiero pensar.
Se acerca a mi mano y comienza a refregar su cabeza
y al no haber respuesta, comienza a ronronear y se sube a mi pecho a hacerme cariño y a rasguñarme.
Su ternura me endulza y la abrazo,
y le hago mimos.
Ella, con sus ojazos coquetos, solo se limita a mover la cola.
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